Libro
Autoría
DE LA IGLESIA, GUADALUPE
;
Castro Solano, A.
Fecha
2021
Editorial y Lugar de Edición
Paidós
ISBN
978-950-12-9987-8
Resumen
Información suministrada por el agente en
SIGEVA
El constructo personalidad, uno de los más complejos en el campo de la psicología, demuestra ser no obstante los escollos que presenta una noción poderosamente intuitiva, sólida, que abre a un sinfín de consideraciones. Esta obra de Guadalupe de la Iglesia y Alejandro Castro Solano recoge esa trayectoria las distintas maneras en que fue concebida la personalidad a lo largo de la disciplina psicológica, para situar además su propio punto de vista....
El constructo personalidad, uno de los más complejos en el campo de la psicología, demuestra ser no obstante los escollos que presenta una noción poderosamente intuitiva, sólida, que abre a un sinfín de consideraciones. Esta obra de Guadalupe de la Iglesia y Alejandro Castro Solano recoge esa trayectoria las distintas maneras en que fue concebida la personalidad a lo largo de la disciplina psicológica, para situar además su propio punto de vista. De la mano de la teoría con mayor aceptación global en la comunidad científica, la teoría del Big Five (Los Cinco Grandes Factores de la Personalidad), los autores se sitúan en ella, amplían el foco a los polos patológicos y positivos de los rasgos de la personalidad y desgranan sutiles elaboraciones derivadas de sus estudios de campo y de su actualizado bagaje teórico. Y todo ello para dar un paso más: el de presentar un nuevo instrumento de evaluación informatizado, el ICCP (Inventario de los Cinco Continuos de la Personalidad). Si uno de los ejes es la Teoría del Big Five, la otra coordenada que cruza la técnica es la noción del continuo de Salud-Enfermedad, entendida aquí más como un continuo con variedad de matices, que como una divisoria neta. Esta complejidad dimensional, que es recogida en el DSM-5 y tenida en cuenta en la construcción del ICCP, da como resultado un instrumento sutil, preciso, útil para la evaluación de la personalidad en el campo forense, clínico y laboral. Cada rasgo corre a lo largo de un continuo, en cuyos extremos se hallan lo patologico y lo positivo: Afecto Negativo - Serenidad, Desapego - Humanidad, Antagonismo - Integridad, Desinhibición - Moderación, y Psicoticismo - Vivacidad y Foco. Los perfiles obtenidos mediante el ICCP permiten así una evaluación integrada de la personalidad del sujeto tanto en sus aspectos patológicos como positivos. Los perfiles derivados del ICCP reflejan la combinación dimensional de los continuos de rasgos y resultan en diagnósticos más ajustados a la realidad del individuo evaluado.La técnica cuenta con índices de valoración global para analizar con medidas integradas tanto la presencia de rasgos patológicos, como positivos así como también una medida que los combina: el Índice de Ajuste de la Personalidad. Además, con su administración se pueden valorar las posibles distorsiones de respuesta mediante distintas escalas de validez que darán cuenta de la ausencia de respuesta, la inconsistencia, la magnificación de patología, la minimización de patología y la magnificación de aspectos valorados positivamente.
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Palabras Clave
rasgos patológicosrasgos positivospersonalidadICCP