Producción CyT
Desafíos de la integración latinoamericana en el siglo XXI: entre el libre comercio y la emancipación social

Capítulo de Libro

Fecha
2010
Editorial y Lugar de Edición
Centro Cultural de la Cooperación
Libro
La unidad de nuestra América: un debate de dos siglos (pp. 1-31)
Centro Cultural de la Cooperación
Resumen Información suministrada por el agente en SIGEVA
El debate por la unidad latinoamericana no sólo lleva ya dos siglos. El bicentenario de la independencia de América Latina nos encuentran en un momento de época en donde los proyectos de integración regional son múltiples y provocan tensiones, pues los objetivos políticos y las pretensiones en las que se basan dichos proyectos son diferentes. Por un lado se encuentra el proyecto norteamericano, derrotado bajo la forma del Área de Libre Comercio p... El debate por la unidad latinoamericana no sólo lleva ya dos siglos. El bicentenario de la independencia de América Latina nos encuentran en un momento de época en donde los proyectos de integración regional son múltiples y provocan tensiones, pues los objetivos políticos y las pretensiones en las que se basan dichos proyectos son diferentes. Por un lado se encuentra el proyecto norteamericano, derrotado bajo la forma del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), pero que no por ello ha cedido en su embestida: ha mutado. El modelo librecambista del capital transnacional, con los tratados de libre comercio (TLCs) como principal herramienta, son la actual versión de aquel proyecto original de 1994 (pero que incluso puede rastrearse desde mucho antes) que ha ido atando cabos a pesar de la derrota sufrida en 2005 en la Cumbre de las Américas en Mar del Plata. Otro proyecto de integración es el liderado por la potencia regional, Brasil. De peso específico propio, el gigante brasileño actúa con conciencia propia en un escenario no solamente hemisférico, sino también global. Sabe que es la potencia de América del Sur, y la unidad bajo su liderazgo es una carta fuerte, para la cual también debe posicionarse como tal por mérito propio. Ese liderazgo regional está disputado hoy por otro proyecto de integración, liderado por Venezuela: la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América Latina y el Caribe (ALBA), el cual tampoco queda exento de limitaciones y contradicciones, pero que asume el desafío de una integración basado en parámetros diferentes a los del libre comercio, y tomar a la cooperación económica y la unidad política como ejes esenciales. Estos tres proyectos regionales están planteados bajo una crisis capitalista mundial como telón de fondo. Este contexto le da, al calor del debate iniciado en la región, dimensiones globales: los ojos están puestos en América Latina. Los debates al interior del Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la amenaza del intervencionismo estadounidense, las negociaciones con la UE, las tensiones producidas bajo las coyunturas nacionales, son algunas de las aristas que intentaremos dar cuenta en nuestro trabajo, para dimensionar los desafíos políticos que la región enfrenta, entre la emancipación nacional y la emancipación social. Quedan también otros procesos que quizás hayan encontrado serios límites, como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o el propio MERCOSUR, que parece ver en su institucionalización una profundización del modelos de integración, pero que sin embargo no por ello logra superar las dificultades internas del bloque. Lo que se percibe entonces en América Latina no es “un” intento de unidad regional, sino varios. La región latinoamericana se encuentra en la disputa de distintos proyectos de integración, lo cual nos dispara básicamente dos preguntas: 1) ¿Cuáles son estos proyectos (con su correspondiente descripción)? 2) ¿Qué es lo que los motiva (o qué es lo que se “integra”) en esos proyectos?
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