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Hacia una cultura de conservación de la diversidad biológica - La Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, Jalisco: perspectivas de los pobladores de la región aledaña al área protegida sobre la selva seca, la conservación, el deterioro, las políticas ambientales y la investigación científica.

Congreso

Autoría
Castillo, Alicia ; Pujadas, Anna ; Magaña, Antonieta ; Martínez, Lucía ; Godínez, Carmen ; Cordero, Paula ; Camarena, Emilio ; SCHROEDER, NATALIA MARIEL
Fecha
2007
Editorial y Lugar de Edición
S.E.A. Sociedad Entomológica Aragonesa
ISSN
978-84-935872-0-8
Resumen Información suministrada por el agente en SIGEVA
La Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala fue decretada en 1993 para proteger los ecosistemas frágiles y muy fragmentados de la región de la costa central de Jalisco, que incluyen principalmente selva baja caducifolia, selva mediana subperennifolia, manglares y humedales poco perturbados. La Reserva es competencia del gobierno federal y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas es quien debe supervisar la administración del área. Desde 1996, a partir de... La Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala fue decretada en 1993 para proteger los ecosistemas frágiles y muy fragmentados de la región de la costa central de Jalisco, que incluyen principalmente selva baja caducifolia, selva mediana subperennifolia, manglares y humedales poco perturbados. La Reserva es competencia del gobierno federal y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas es quien debe supervisar la administración del área. Desde 1996, a partir de un convenio firmado por el Instituto Nacional de Ecología –en ese entonces la entidad competente en materia de áreas naturales protegidas-, se estableció que la UNAM y la Fundación Ecológica de Cuixmala (asociación civil creada por los dueños de la mayor porción de terrenos que conforman la reserva) quedaran de forma indefinida encargadas del manejo cotidiano del área. La reserva tiene 13, 142 hectáreas y no existen asentamientos humanos dentro de ella. En su zona aledaña existen ejidos de reciente creación (entre 1950 y 1970), resultado de las políticas de reparto agrario que buscaban, además de la colonización de las zonas costeras, proporcionar tierras a los campesinos. Las tierras de los ejidos han sido severamente transformadas para el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, reconociéndose esta última actividad como la principal causa de deforestación del ecosistema de selva tropical caducifolia. Una actividad turística de bajo impacto existe en la región y se considera como un motor importante que puede ayudar a mejorar la economía de las poblaciones locales. Cabe señalar que en 1999 se decretó el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial de la Costa de Jalisco como un instrumento para la planeación del desarrollo y que considera el potencial turístico bajo enfoques que permitan la conservación de ecosistemas y el bienestar social. Un antecedente importante de la reserva fue el establecimiento en 1971 de la Estación de Biología Chamela de la UNAM cuyo acervo de investigación biológica y ecológica hace de este sitio uno de los más estudiados de la región tropical americana. En contraste, se han realizado muy pocos estudios sobre los aspectos sociales relacionados con el manejo de los ecosistemas de la región. En este sentido, desde el año 2000 se han desarrollado una serie de proyectos que buscan entender las perspectivas que los diferentes pobladores aledaños a la Reserva de la Biosfera tienen sobre distintos aspectos relacionados con la conservación. Entre éstos destacan el deterioro, la conservación y la restauración de ecosistemas; la provisión de servicios ecosistémicos; la implementación de políticas ambientales como la creación de la Reserva y el decreto del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial de la costa de Jalisco; así como la existencia de la Estación de Biología Chamela y el papel del conocimiento científico generado desde la Estación y la propia Reserva de la Biosfera. El propósito del presente trabajo es compartir algunos de los resultados de estos estudios que consideramos pueden ser de utilidad para el manejo de las relaciones entre la Reserva de la Biosfera y las instituciones responsables de su manejo (Estación de Biología y Fundación Ecológica de Cuixmala), y las poblaciones locales. Nuestro objetivo final es contribuir a la formulación de estrategias de comunicación y educación ambiental que promuevan el diálogo entre los sectores sociales para la construcción de alternativas sustentables de manejo de ecosistemas. Aunque existe un reconocimiento entre las poblaciones rurales sobre la importancia de los ecosistemas, la conservación que implica no usar las tierras no puede ser considerada por la gente. Los ejidatarios argumentan que ellos llevan a cabo la actividad ganadera porque así lo dispuso el gobierno hace más de 30 años cuando les entregaron las tierras y por el gran esfuerzo que ellos invirtieron para desmontar, limpiar y cultivar. Actualmente se sienten orgullosos de sus parcelas empastadas, así como del desarrollo de sus centros urbanos. No obstante, reconocen que la presencia de vegetación y áreas naturales provee a los grupos humanos satisfactores tales como sombra y un clima fresco; espacios de recreación a la orilla de ríos y esteros; ó el acceso a productos como leña, plantas medicinales, animales para caza ó materiales de construcción como hojas de palmas para techos ó suelo para hacer ladrillos. La apreciación escénica es también importante para los pobladores locales. En cuanto a la presencia de la Reserva de la Biosfera, para la mayoría de los pobladores ésta no es conocida. Los que la identifican es por los letreros en la carretera y hay quienes la asocian con un lugar para conservar la naturaleza. Debido a que la mayor parte del área es privada, la gente la asocia con sus dueños y aceptan que es decisión de ellos el no utilizar el lugar. La Estación de Biología es más reconocida que la Reserva y se le identifica como un sitio de protección y de estudio. En contraste, a la Fundación se la asocia con sus oficinas localizadas junto a la carretera y con un rancho, propiedad también de los dueños de las tierras de la Reserva. Su función no es muy clara para la gente y a la vez que se reconoce que protege el área de reserva, también se la ve como un lugar que da trabajo ó como un sitio de reproducción de animales. Con respecto a la implementación del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial de la costa de Jalisco, se encontró un fuerte rechazo entre los pobladores campesinos a esta política ambiental. El argumento principal es que atenta contra sus intereses y necesidades al no permitir el desarrollo de las actividades productivas. Es frecuente, asimismo, encontrar entre los ejidatarios opiniones que confunden la presencia de la Reserva con las regulaciones establecidas por el programa de ordenamiento. Para el sector turístico, la existencia de la Reserva, la Estación y la Fundación le son ajenas. Al igual que los pobladores rurales, los administradores de establecimientos turísticos saben de la existencia de la Reserva y la Estación por los letreros. Se reconoce su función en cuanto a conservación ambiental y se acepta su importancia para la protección de la vida silvestre. Aunque se reconoce el potencial que la presencia de estas instituciones en la región puede tener para el desarrollo turístico (en cuanto al desarrollo de actividades de ecoturismo), también se criticó el aislamiento de las instituciones y la casi nula interacción que se da con el sector turístico.
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Palabras Clave
ConservaciónReserva de la Biosfera Chamela-CuixmalaPercepciones socialesBosque Tropical SecoPolíticas ambientales