Capítulo de Libro
Autoría
Juan Mauricio Renold
;
Elio Masferrer Kan
;
PICECH, MARIA CECILIA
;
Alejandro Basualdo
;
Matias Bonansea
Fecha
2023
Editorial y Lugar de Edición
Laborde Editor
Libro
Antropologia Social. Perspectivas y problematicas 10
(pp. 177-213)
Laborde Editor
Laborde Editor
ISBN
978-987-677-431-4
Resumen
Información suministrada por el agente en
SIGEVA
En este artículo expondré parte de la investigación realizada para la Tesis de Licenciatura en Antropología de la Universidad Nacional de Rosario (Picech, 2015). La misma fue entregada en el año 2012, y se aboca al análisis de la práctica religiosa conocida como Rastafari en Argentina. Centré el trabajo de campo etnográfico en un grupo eclesificado de la ciudad de Buenos Aires y alrededores, entre el período 2008 - 2012. El m...
En este artículo expondré parte de la investigación realizada para la Tesis de Licenciatura en Antropología de la Universidad Nacional de Rosario (Picech, 2015). La misma fue entregada en el año 2012, y se aboca al análisis de la práctica religiosa conocida como Rastafari en Argentina. Centré el trabajo de campo etnográfico en un grupo eclesificado de la ciudad de Buenos Aires y alrededores, entre el período 2008 - 2012. El mismo se encontraba, en dicho momento, en proceso de conformación, realizando ceremonias y encuentros con la intensión de conformar la primera congregación Rastafari en el país. De acuerdo a lo investigado, la variabilidad de los modos de ser Rasta se configuran, en lo local, en un espectro que va de lo puramente estético, como un “estilo” característico de la cultura juvenil, hasta formas eclesificadas con ordenamientos y mandamientos provenientes de las casas centrales jamaiquinas. Rastafari, al igual que otras prácticas culturales afroamericanas (Maronese, 2006), ha seguido un patrón de difusión centro/periferia, donde llega a la capital, para desde allí, propagarse a distintos puntos del país, desarrollando características particulares en cada lugar[ De acuerdo a lo investigado, hay cultores en el interior de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mar del Plata, Bariloche, entre otras ciudades argentinas. No hay cifras exactas que corroboren lo expuesto. El recuento se ve dificultado, no sólo por la amplia variedad de identificaciones, sino porque hasta el momento no se encuentra inscripto en el Registro de Culto de la Nación (Picech, 2015).]. En este escrito, me centraré en las significaciones de un grupo eclesificado al que denomino “Familia Real Rioplatense”. El término “Real” es usado por el grupo, en un juego de palabras que refiere a la condición de legítimo y “realeza”[ Es empleado para referirse a aquellos que son considerados “verdaderos y auténticos” Rastafaris, frente a lo ficticio y engañoso que puede resultar “parecer” un rasta y no serlo. En este sentido la oposición real/irreal o pseudo-real puede entenderse en los términos de sagrado/profano de Eliade (1981: 10). Además, explicita el carácter teocrático de la práctica, en lo referido a la aceptación de un Emperador como “Cabeza de la Creación” y a la identificación personal de los cultores con la divinidad, en tanto se reconocen “Reyes y Reinas de la Creación”.], al que agrego el término “Rioplatense”, según mi intensión de analizar la pertenencia a la región del Rio de la Plata[ Como especificó Domínguez (2008), la categoría “rioplatense” – de larga data en los estudios folclóricos – es utilizada para referirse a personas, lugares y/o prácticas culturales pertenecientes a ambos márgenes del Rio de la Plata. El uso de la misma encuentra fundamento en el propósito de resaltar la importancia de la región en la configuración de las identidades (Briones, 2005) y en la intensión de reflejar la situacionalidad de las apropiaciones realizadas por el grupo porteño estudiado.].Comenzaré puntuando brevemente qué es Rastafari, para luego describir de manera etnográfica la liturgia religiosa del grupo estudiado, basándome en el trabajo de campo realizado (Picech, 2015). Detallaré algunas cuestiones propias del grupo, especificando los procesos de diferenciación a través de los cuales se configuran como colectivo, frente a otros modos de “ser Rasta” en el país. Por último, puntualizaré las dificultades y tensiones que la conformación de una congregación religiosa conlleva tanto hacia adentro como hacia afuera de los cultores porteños, entendiendo las mismas enmarcadas en particulares configuraciones nacionales y regionales de resignificación.
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Palabras Clave
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