Congreso
Autoría
Fecha
2022
Editorial y Lugar de Edición
UNSE
Resumen
Información suministrada por el agente en
SIGEVA
Este trabajo parte de una hipótesis. La producción del espacio constituye un dispositivo pedagógico y como tal es una forma de vehiculizar definiciones y conocimientos. En este trabajo haré referencia a espacios construidos y simbólicos, impulsados desde las lógicas con que el Estado plantea definiciones espaciales. En la determinación de un espacio se juegan saberes constructivos, ligados a técnicas y materiales específicos, al mis...
Este trabajo parte de una hipótesis. La producción del espacio constituye un dispositivo pedagógico y como tal es una forma de vehiculizar definiciones y conocimientos. En este trabajo haré referencia a espacios construidos y simbólicos, impulsados desde las lógicas con que el Estado plantea definiciones espaciales. En la determinación de un espacio se juegan saberes constructivos, ligados a técnicas y materiales específicos, al mismo tiempo que en su morfología se asignan funcionalidades relevantes, articulando (en tensión o no) con saberes y memorias de los habitantes. En la confluencia de las dimensiones materiales y simbólicas es posible hablar de modos de habitar un espacio. En el primer título de este texto, me detendré a presentar definiciones que confluyen en la hipótesis presentada. En las comunidades rurales campesinas existen saberes y memorias, ligadas a las prácticas constructivas, que han sido consideradas como dispensables en la narrativa colonial. Junto a la desautorización de esos saberes, se debilita la trama situada que compone el habitar campesino.En este trabajo me interesa reconocer algunas intervenciones espaciales, articuladas en políticas públicas especialmente, que moldean las formas de habitar en la ruralidad. Daniel Delfino (2015) señala que “a lo largo de la historia, las viviendas merecedoras del apelativo rancho arrastraron consigo un fuerte carácter de estigmatización social, resultando en numerosas ocasiones el blanco preferido sobre el que descargaban las acciones de pretendida superación modernizadora” (p. 186). Siguiendo la hipótesis presentada anteriormente y a propósito de la propuesta realizada por la mesa n° 96, buscaré realizar una revisión histórica de algunos hitos. 1.Durante la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983), el gobierno de facto recibió 3 préstamos del BID, destinados a la construcción de escuelas rurales que suplanten a las escuelas rancho preexistentes. Esto dió lugar al Programa de Expansión y Mejoramiento de la Educación Rural, el denominado programa EMER. 2.En el Pacto Federal Educativo de 1994 se estipula (cap. 4, art. 10, inciso A) la erradicación de las escuelas rancho en todo el territorio nacional. Esto profundiza las acciones iniciadas en el periodo anterior, llevando las acciones de erradicación a todo el país, justificando incluso el cierre de algunas instituciones, sin reemplazo. 3.De la intervención espacial en instituciones públicas, como es la escuela, se puede ver una profundización de las intervenciones en espacios privados. Particularmente en Córdoba, observamos que el Estado provincial ha desplegado desde largos periodos acciones desarticuladas en torno a la vivienda rural pero a partir de 2009 inicia acciones sistemáticas de reemplazo de viviendas construidas con arquitecturas vernáculas y diseños situados, por viviendas de materiales industrializados y diseños urbanos-céntricos en el marco del Plan de Sustitución de Viviendas Precarias y Erradicación de Mal de Chagas (PSVPEMC)La lectura a punto seguido de estos tres momentos permiten dar cuenta de una trama material y simbólica de intervención espacial en el hábitat rural.
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Palabras Clave
PEDAGOGÍA COLONIALHABITAT RURALPRODUCCION DEL ESPACIO